miércoles, 28 de agosto de 2013

TIEMPO DE CAMBIO

  
   Un día la brisa fresca rompe la húmeda armonía de cada tarde, devuelve la bravura al mar, oscurece el cielo y recupera el espacio invadido por las muchedumbres. Un día, también, se despiden todas las historias soleadas que trajo el verano: los besos adolescentes, el viaje, los labios quemados por tantos días de agua salada, las noches interminables o el libro que ha servido para matar las horas. Un día llega septiembre, así, de repente; porque cada año sucede igual, y cada año en un mismo día...