domingo, 5 de diciembre de 2010

LA TRISTEZA DE LA CAUTIVIDAD

Miradas tristes; ventanas de un alma herida que la naturaleza concibió libre y el hombre confinó a la alambrada. Corazones salvajes con una vida robada por la que nunca recibirán compensación. La fortuna sonreirá a muchas de estas calamidades; morirán sin saborear un atisbo de albedrío, y nunca sabrán lo que perdieron. Y todo por culpa de la tiranía, una vez más, de quien ensimismado en su cretina egolatría, se cree amo de lo que nunca debió tener dueño.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Poco a poco iremos entendiendo que compartimos un planeta, y empezaremos a respetar a nuestros "compañeros de piso"...

Anónimo dijo...

deberemos hablar detenidamente de este tema querido nenus...tiene y no su doble sentido, sino.....acompañaria ahora sus paseos un ser llamado Lucanor??

"El médico cura al hombre, el veterinario a la humanidad"

AJCF dijo...

Cuando atiendo a la mirada de Lucanor me dice algo muy diferente a la de este caballo. Al final todos encontramos límites en la vida; el problema es cuando no hay más que eso, límites...

Anónimo dijo...

pero no hay que confundir lo que "a ti te dice" con lo que realmente es, porque igual no es asi...
de todos modos una curiosidad que siendo caballo esta muy bien...sabias que el caballo es el único animal que vive mas en estado salvaje que en cautividad??