Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de octubre, 2009

INSÍPIDA

Ágora Es lo que puede ocurrir cuando un producto ambicioso se convierte en pretencioso, cuando una producción ostentosa olvida que la emoción de un plano detalle puede sobrecoger como nunca podrá hacerlo una masa caracterizada. Es lo que puede suceder si una industria modesta trata de estrujar el presupuesto para codearse con la estadounidense –descartado el cameo a la saga Star Wars en la cartela inaugural- jugando sus mismas cartas: hace aguas.

El problema es de base, de libreto. La destreza de ritmo demostrada por los coautores (Mateo Gil y el propio Alejando Amenábar) en filmes anteriores se pierde en Ágora para hilvanar una historia que se mueve en círculos –como la obsesión de la protagonista-, sin avanzar. Martilletea las ideas con fines aleccionadores y se detiene sin sentido en irrelevancias para obviar cuestiones importantes. Falta contexto, una aproximación a lo que fue aquel tiempo, la sociedad. Un paseo rápido por todas aquellas razones -las hubo-, que explican, por ejemplo…