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Es una pena

Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal
Han pasado 19 años desde la última vez. Y hay que retornar aún más en el tiempo para recordar aquellas tardes en las que un niño de 5 años rebobinaba el VHS en el que descubrió a su héroe de infancia en ‘Indiana Jones y el templo maldito’ e ‘Indiana Jones en busca del arca perdida’. Fueron películas que pasaron a formar parte del recuerdo cinematográfico mitificado del zagal inocente que llegaba a imitar la media sonrisa de Harrison Ford.
El tiempo ha pasado, aquel niño se ha hecho un poco más mayor, y los creadores del eminente arqueólogo, especialmente su director, han madurado. ‘Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal’ es el reflejo de una actitud que Spielberg definió muy bien: “durante los últimos años he hecho películas por diferentes motivos. En este caso puedo decir que es una película para los fans de la saga”.

Esta cuarta parte introduce en la coctelera oportunos cameos a la trilogía, inoportunos chistes de forma continua, secuencias de comedia mala –el filme ‘1941’ ya dejó escaldado a Spielberg hace tiempo en lo que se refiere a este género- y otras –especialmente las que se desarrollan en América, al comienzo del metraje- que merecen un lugar al lado de los mejores momentos que nos ha regalado el aventurero. Pero el conjunto es lo que importa, y deja ese poso de cosa insulsa fruto de alguien que ya no cree en lo que hace, y se lo toma muy poco en serio.
Quizá es una forma de renovación acertada que me resulta difícil de entender. Pero me cuesta mucho comprender diálogos absurdos – que tienen lugar especialmente desde la aparición de Marion-, situaciones configuradas sobre una base de realidad física equiparable a la de un dibujo animado, personajes completamente irrisorios –como el camarada traidor-, momentos – como aquel en el que Jones es rescatado de una muerte segura en un entorno de arenas movedizas con una serpiente- en los que un espectador nostálgico puede desconectar de la historia y recordar que está en una sala, viendo una película en la que se han cargado a uno de los personajes más maravillosos y entrañables que ha parido la historia del cine.
También es posible que los mitos de la infancia sean inalcanzables, inigualables, y algún día desaparezca aquella emoción que aún nos recorre el cuerpo en ciertos días en los que recuperamos aquellos minutos de gloria de las primeras películas, y asumamos que nos hemos hecho mayores de verdad; que ya no queda nada de aquel niño que en otro tiempo creía en Indiana Jones. Quizá aún han de pasar algunos años para alcanzar el punto de vista de los creadores, que creen haber acertado con un tono despreocupado con el que pretenden divertir sin olvidar que Indy es lo que es, y que lo mejor es pasar un buen rato sin engañar a nadie.
Lo que no sé es si en un futuro, cuando llegue esa madurez, me habré olvidado de que la verdadera manera de disfrutar del cine es creyéndoselo. Espero que no.
José Carlos Rojo Puente

Comentarios

Meiling ha dicho que…
ya te dije en su momento q esperar tanto de una pelicula al final solo conducia a desilusiones ;)
francamente, la peli ha sido de coña. entre gracia y gracia en el cine, te miraba y sabia q no te estaba convenciendo nada, pero desde luego sus golpes tiene. y para alguien como una vida como la mia... la peli resulta entretenida ^^

pobre indy, cuantas criticas circulan ya por ahi

te dejo, q mñn tngo examen y me estoy estresando!!!!!!!!!!!!!
Ana María ha dicho que…
Entretener entretiene, que creo que es para lo que fue concebida. Los ojos de adulto no ven lo mismo que los ojos de un niño. Las otras 3 cintas (yo también guardo las 3 en VHS y las he puesto muuuuuuuchas veces) son clásicos en sí mismos y son perfectos ejemplos de lo que tiene que tener una película de aventuras sin excesivas pretensiones; si bien, quizá esa, en principio, falta de pretensiones hace que brillen tanto. Además, fueron filmadas muy seguidas por lo que tienen más continuidad entre ellas.

Hacer una cuarta entrega después de tanto tiempo conlleva ciertos inevitables retoques, aunque sólo sea por el hecho de que Ford ya tiene unos cuantos añitos más y hay que adaptar el personaje según las condiciones del actor que ha de interpretarlo (no me parecerá lo mismo, si se llega a hacer así, una película con Shia LaBeouf de nuevo Indy, sin Harrison Ford eso no sería Indiana Jones) y no creo que hayan sido tan fallidas en un sentido global. Reconozco que no me ha llenado tanto como las otras tres, pero también me pongo en la situación de “¿y si hubiera visto las dos primeras y hubiera ido al cine a ver la tercera? ¿Me decepcionaría?”. Responder a eso es complicado. Como puro entretenimiento está bien, aunque desequilibra un tanto la balanza hacia una vertiente más de ciencia ficción que histórica. En algún momento de la película me acordé de “Encuentros en la Tercera Fase”.

Tenía tantas ganas de ver un Indiana Jones en el cine que, tras un rato en la sala, cuando entre las cajas sonaba el tema final del Arca Perdida (y se ve la propia arca un poco más adelante) no pude evitar emocionarme (lagrimita incluida). Creo que soy demasiado mitómana, pero no puedo evitarlo. Esos guiños reconozco que sí me gustan. Quizá hubiese disfrutado más con algo más del tipo de las otras pero el hecho de haber introducido alguna novedad a la historia no tiene por qué ser tomado como una traición al personaje y su saga. Si uno no espera grandes cosas (y el listón en este caso estaba muy alto) no tiene por qué ser una película decepcionante. Siento que no la disfrutaras del todo.

Estaba pensando ahora lo mucho que me gustaría ver las 3 primeras seguidas en un cine... Lástima que parezca algo imposible pero, ¿a que molaría! ;)
Anónimo ha dicho que…
SALSO dijo...

Ay, amigo, amigo... Yo creo que la culpa no es de Steven, sino de Lucas, que perdió la cordura hace mucho tiempo. No se puede uno tirar la vida padre viviendo del universo Star Wars, y volver 20 años después a sentarse en una butaca a dirigir, con altos porcentajes de chocheo bajo las canas. Star Wars siguen siendo tres películas para mí, e Indiana Jones siempre será una trilogía. Y aunque, coincidiendo contigo, tiene algunas escenas memorables desarrolladas en América, la cantidad de gags disparatados bajo el lema 'hagamos lo imposible', mezclado con una sobredosis de escenas corta-y-pega de las anteriores, con un lavadito de cara, se la cargan. La rajan de pe a pa.
Quiero pensar que la han hecho a modo de puente entre la antigua trilogía y pelis nuevas que llegarán (ojalá que NO), para captar adeptos más jóvenes. Pero entonces me hago la misma pregunta: ¿son los nuevos jóvenes tan fríos y palurdos como para CREER que Indi es respetable? ¿A partir de esta película? Recuerdo que de pequeño me aterrorizaba Molarrám, cuando arrancaba el corazón a los siervos que ofrecía a Kalima. Sin embargo volvía a verlo una, y otra vez, y me fascinaba. Y aún hoy lo veo una y cien veces, y hay seriedad, cuidado y emociones fuertes.

Je... es curioso lo que piensas sobre la madurez. Creo estar en lo cierto cuando te digo que pasarán los años, y la opinión que hoy tenemos ambos de Indy 4 seguirá siendo la misma, o peor, porque nos seguirán fascinando las antiguas, y nos las seguiremos creyendo JC.

Sabes... ayer me ocurrió algo que no me había pasado nunca. Me emocioné, varias veces, viendo 'El Retorno del Jedi'. Hacía tiempo que no desenfundaba ese talismán. Enseguida comprendí que ya no se hacen pelis así: '¡naves enemigas aercándose por el Sector 8! - ¡ES UNA TRAMPA!'. Con ese tratamiento épico, esa calma a la hora de tratar angustias personales, los diálogos, la mano fría y la perspicacia cuando se acelera el pulso de la peli, el humor bien medido... ja, ja.. joder, lo palpable ¡qué maquetas más extraordinarias! Todo se está volviendo (en cuanto al género aventuras) más cirquense y ruidoso que nunca, frenético y desafinado.

La escena de la muerte de Yoda, los silencios de Vader cuando Lucke se entrega en Endor, los propios ewoks escuchando el relato de C3-PO o llorando una pérdida en la batalla del bosque... joder ¿no pueden ustedes ofrecernos algo bueno?
Pero no todo está perdido. De vez en cuando esa luz antigua brilla un poco de nuevo. Sigue ahí. Mira 'El Laberinto del Fauno'. A mí al menos me devolvió un buen rato a la infancia, encima en español. Ole y ole tus cojones, Guillermo. Ojalá una serie de buenos nuevos directores, llenos de anhelos como los nuestros y los de millones más, retomen la antigua costumbre, ya en desuso, de crear buenas pelis de aventuras, y nos hagan quitarnos el sombrero, no porque se avecina una cascada enorme por la que nos despeñamos por vez tercera. Que nos hagan quitarnos el sombrero ante la fuerza y el poderío de una historia y unos personajes que logren arrancarnos una media sonrisa, quitarnos las gafas, y quedarnos clavados en el asiento hasta el final de los créditos. Un abrazo.

- JJSalsoso -
Ana María ha dicho que…
A mí es que, en general, el cine actual no me llena como el de antes, al menos en términos globales. Me pasa igual con la música. Probablemente soy más receptiva a lo ¿antiguo? ¿Clásico? ¿Será que me hago "clásica" (="vieja" :P)? Me cuesta decir que algo es malo y prefiero darle una segunda oportunidad. Si al final no me convence... nadie me obliga a volver a verla, soy más que feliz con las tres originales. Por cierto, JJ (cómo os gustan las iniciales en términos artísticos, JJ, AJCF... ¿es seña de fábrica? ;)), me pasa exactamente lo mismo con Star Wars, donde estén los episodios IV, V y VI que se quiten los otros. En cualquier caso, me fastidia mucho más cuando es alguien ajeno al material el que hace la revisión/repesca/remake/precuela... que tanto abunda hoy día en la cartelera. ¡Qué falta de imaginación!

No puedo evitar preferir el cine filmotequero al corriente y actual. ¿No os llevé a ver dos pelis de Wilder? Ni siquiera recuerdo qué había en cartelera entonces.

Por cierto, a ver si dejamos los anhelos a un lado y los materializamos en estupendos largos, pareja, que sólo he visto algún que otro corto :P A ver si cambiáis mi percepción del cine actual :)

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